Click the logo to go to the Festival Latino's site news || headlines || arhcives || search
Recursos, apoyo para víctimas de violencia doméstica
Por Julieta Méndez
El objetivo de la violencia doméstica es ejercer poder y control sobre otra persona. Por eso, cuando se trata de víctimas inmigrantes casadas con ciudadanos americanos o residentes permanentes, a las muchas razones que llevan a éstas personas a permanecer en esta relación de abuso, se suman otras que hacen aun más difícil su situación.
La mayoría de las personas abusadas por sus parejas o familiares, temen enojar al abusador y ser golpeadas e, incluso asesinadas por éste, o que sus hijos lo sean. Han sido tan maltratadas sicológicamente que se creen sin derecho a algo mejor y piensan que nadie más puede quererlas, y por lo tanto asumen la culpa de lo que les pasa.
Y su condición de inmigrantes las coloca en una mejor posición de vulnerabilidad. Las víctimas dependen del abusador para legalizar su estado legal y por lo consiguiente permanecen atrapadas en la relación violenta por miedo a ser deportadas, separadas de sus hijos o dejadas en la pobreza.
Además, barreras culturales e idiomáticas hacen muy difícil que la víctima busque y consiga ayuda, temerosa de que la carencia de documentos las coloque en una situación de riesgo.
Es importante anotar que existen una variedad de recursos a disposición de toda víctima de violencia doméstica. En los Estados Unidos, instituciones como la policía, los juzgados, los refugios y los hospitales brindan distintos tipos de asistencia, sin consideración al estado legal de la persona en el país.
A su vez, el Acta sobre la Violencia contra las Mujeres o VAWA (sus siglas en inglés), que fue convertida en ley en 1994 y reformada en el 2000 y el 2005, reconoce el derecho de las víctimas inmigrantes a auto-peticionar su residencia y provee un instrumento especial para evitar su remoción.
Debemos conocer los recursos disponibles en nuestra sociedad para auxiliar a las víctimas, ya que la violencia dentro del seno familiar no solo afecta a los integrantes de esa familia sino también a todos los que viven dentro de esa sociedad junto con ellos.
Este mal es cíclico y los comportamientos violentos o sumisos se aprenden y trasmiten de generación en generación. Por eso es que los niños que son testigos de violencia en sus hogares tienden a convertirse en la siguiente generación de abusadores o abusados, ya que ven en la conducta de sus padres un modelo a imitar.
Como miembros de una misma sociedad somos todos igualmente responsables de buscar la forma de ayudar a las personas objeto de maltrato en sus hogares, cualquiera sea su nacionalidad o su estado inmigratorio. Nuestra indiferencia mata a las víctimas. Involucrarse es la clave para construir una sociedad mejor.
Para más información sobre los recursos existentes para víctimas de violencia doméstica, lláme al 601-326-3763.
Este proyecto es patrocinado por la Oficina de Violencia contra las Mujeres del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
(Julieta Méndez es la trabajadora de casos VAWA de la Clínica de Inmigración de Caridades Católicas en Jackson.)
28 Feb 2008 by elsa
0 comments

webmaster